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La increíble épica

domingo, 11 de septiembre de 2011

Slugs




























Slugs es un film medio potable de Juan Piquer Simon, basado en una novela de Shaun Hutson, un escritor británico fan del club de futbol Liverpool y gran seguidor de la banda Iron Maiden, y que escribio en 1982.

La película es una especie de Tiburón, en pleno pueblecito rural norteamericano.

Como no hay policias, investigadores, científicos, políticos corruptos, etc... que se entremezclaran en un trama en la que unas babosas asesinas y con mas dientes que una piraña se han hartado de comer lechugas toda la vida y mandan a tomar por culo la dieta vegetariana.

Ahora las babosas se dedican a comerse personas, y en la escena mas maravillosa del film en mi opinión, una de esas babosas... ¡PELEA EN UNA JAULA CON UN HAMSTER Y LO DEVORA!¡GUAU!

Friamente, metiendo los pies en un barreño lleno de hielo y agua helada, la película no está mal dirigida. La producción es aceptable y los efectos especiales cumplen: en la película hay mucho gore, y hay momentos logrados como el del tipo que le explota la cabeza en el restaurante.

OK. El problema está en la INVERISIMILITUD del guión, que plantea situaciones imposibles, cosas demasiado difíciles de creer y algún que otro disparate mayúsculo. Si uno se pone tocapelotas y se pone a diseccionar el guión, no aguanta el primer asalto. En ese aspecto la película hace aguas por todos los lados.

Pero creo que decir eso es bastante injusto porque este film no debe de ser puntuado en base a su incoherente guión.

Si uno hace un listado de los momentos gore y guarros del film, comprobaremos que hay mucha buena cosa.

Escenas como la mujer desnuda que tras follar es devorada por un ejército de babosas, frente a su amante, la escena del tipo del restaurante al que le explota la cabeza, la GENIAL escena del hamster(con la que me reí un montón) o la del tipo que se corta la mano a hachazos junto con un sin fin de planos asquerosos de las babosas reptando y deslizándose, mas un montón de muertos descarnados y tal, dan como resultado un film lleno de substancia y entretenimiento.

Entonces, reuniendo los componentes de la fórmula tenemos que la película está bien hecha, tiene buenos efectos especiales, tiene MUCHO GORE, salen todo el rato las babosas esas asquerosas y en contrapartida, en la parte negativa, tiene un guión muy poco creible o con lógica.

Yo pienso que ver la película por pasar un rato no es mala idea, pero si se ve con la idea de estar ante un producto sólido y estimable, mejor ni la alquileis.

Aun con todo eso es uno de los mejores films de Juan Piquer Simon.






Compliance

Algunas veces la realidad supera la ficción, no es posible que esto sea real, es totalmente imposible que esto no sea ficción...pero la realidad supera la ficción. Así se resume "Compliance". Escudriñando un poco bajo los significados de estas frases es donde encontramos todo el significado de una película complicada, complaciente, desesperante y por muy inverosímil que parezca, real, porque el golpe maestro de "Compliance", es que está basada en hechos reales y en que el espectador es incapaz de creerse que lo que ve en pantalla haya sucedido realmente.

Nos situamos un viernes en un restaurante de comida rápida. La encargada, de esas que parece que van a heredar la empresa, reparte el trabajo, recuerda la importancia de ser buenos profesionales e insiste en que los fallos no son una opción. Los empleados hacen que escuchan, resoplan y comienzan su jornada. Cada uno de ellos, tiene su vida fuera del trabajo, en realidad no te importan ninguna de ellas, pero conoces esa sensación de trabajar esperando que pase tu jornada para volver a TU vida, a una vida que no eres capaz de mostrar en el trabajo por si también tienes que exponerla a los deseos de algún jefe incompetente.

El comienzo de "Compliance" es pausado, un micromundo dentro de un mundo que no se nos muestra. Diálogos sin trascendencia y poca información de los personajes. De repente una llamada telefónica. A un lado del teléfono la policía, al otro, Sandra, la encargada del restaurante. Una pequeña excusa y un tono de voz convincente es suficiente para que se desate el caos y nos adentremos en un alucinógeno combate de palabras-acciones que es difícil de encajar por dos motivos: primero, porque el grado de sinsentido crece con cada nueva frase, y segundo porque el espectador siente que la historia cada vez se vuelve mas rocambolesca y se descuelga de la realidad de manera progresiva, y es ahí donde se encuentra la gran baza de "Compliance", en que la historia, como historia, no se sostiene por ningún sitio y sin embargo está basada en hechos reales documentados, vamos, que si fuera pura ficción, estaríamos diciendo que el guión es imposible, que está cogido con pinzas... y precisamente esa es su grandeza, en que te tiras toda la película con la misma frase en la boca "no me lo creo", y sin embargo HAY que creerlo, porque todo lo que se narra en la pantalla sucedió en la realidad (que definitivamente es mucho mas aterradora que la ficción).

"Compliance" nos detalla la evolución del sinsentido, del temor, de las consecuencias de una mala decisión tras otra, nos enseña los extremos de la permisividad, nos lleva a un lugar claustrofóbico donde no eres capaz de ponerte en la situación de nadie, pues tu cabeza, en su lógica, es incapaz de ponerse en el pellejo de ninguno de los personajes.

Situémonos de nuevo, Becky, una trabajadora normal y corriente, es acusada telefonicamente del robo de la cartera de un cliente por alguien que dice ser agente de policía. Este supuesto agente, pues el punto caliente de toda la historia, es que nunca se contrasta la información que uno de los interlocutores va vomitando, mientras el otro interlocutor es obligado a hacerlo constantemente, pues como digo, este supuesto agente, incita a retener a Becky en un almacén, y con la excusa de unas menores consecuencias para la "ladrona", pide a cambio una mayor colaboración por quien en ese momento está al otro lado del teléfono. Comienza así un estampida de órdenes dichas con el tono adecuado en cada momento, que llevan a las mas desquiciantes situaciones, en las que todo el mundo en el almacén consiente. La vejaciones comienzan pronto, nadie parece ver nada raro en ellas, ni el que las comete, ni el que las sufre, solo se dejan hacer, son las marionetas que se mueven porque alguien maneja sus hilos. Curiosamente quien maneja esos hilos, quien orquesta toda la situación, es la única persona consciente de que aquello es un sinsentido, y lo disfruta (logicamente hablo de la voz que ordena al otro lado del teléfono). El grado de manipulación es tal, que todo el mundo en ese almacén pierde su identidad, y cuando digo todos, es todos, pues por ese almacén no solo pasa Sandra, la encargada, a quien es fácil convencer bajo al premisa de que ella es el símbolo de la profesionalidad, por ese almacén pasan al menos cinco personas más, y sólo dos son capaces de ver la anormalidad de esa situación, el resto acepta unas órdenes de alguien que no se identifica y al que le basta su dialéctica para sobrepasar todos los límites. Y ¿en qué se basan esas órdenes? Pues en un sometimiento absoluto por parte de quien realiza las vejaciones y quien es vejado, porque en "Compliance" no hay víctimas y a la vez todos lo son. Becky, que es la víctima por excelencia, muestra una total disposición a acatar todo lo que se la ordene por muy disparatado que sea (y he dicho disparatado por no decir que lo que está sucediendo en pantalla termina convirtiéndose en una puta locura), los "agresores" también acatan con complacencia aquello que se les exige por el bien de Becky y el bien común.

Y en todo esto, el espectador, que no deja de pensar "esto es imposible que haya sucedido" , "¿pero nadie se está dando cuenta de la situación? , "Pero, ¿cómo se deja hacer eso?", "pero si esta situación no tiene ni pies, ni cabeza..." Y efectivamente, nada tiene sentido, y no eres capaz de empatizar con la víctima, pues hay consentimiento, no crees lo que ves, y sin embargo todo es real. Hasta aquí me quito el sombrero ante su director, Craig Zobel, pues consigue algo realmente difícil, que es hacer de lo sencillo (basar tu historia en algo real debería ser sinónimo de obtención de la simpatía por parte de un público, que en estas tesituras, suele ser crédulo), algo extremadamente complicado (lograr que no se crea algo que realmente sucedió). Este es realmente el mérito de "Compliance," que te lo cuentan y no te lo crees, pero ¿cómo funciona como historia para mostrar en una pantalla? Pues ahí es donde me temo, que la cosa se tuerce, pues a mitad de la película, una vez que ya has entendido el concepto, se estanca, ya no puede ofrecerte nada nuevo, ya no hay sorpresa, solo esperas los siguientes pasos, que tu lógica (sí, esa que creemos que todos tenemos y que los protagonistas de la película también creían tener y resultó que no tenían ) va adelantando.

El principal problema en "Compliance" es que se hace monótona, hace que vayas perdiendo interés y que lo que como idea te parece una genialidad de dificultad alta, como sucesión de imágenes se hace pesado y difícil de seguir sin cambiar de posición cuarenta y tres veces en el asiento para no perder el interés total.

El argumento es duro, el guión está magníficamente elaborado, las actuaciones son sobresalientes, la claustrofobia traspasa la pantalla, la ir-realidad que se vive allí dentro se sugiere sin mostrarse ( gran acierto, por otra parte), pero todos estos elementos , que por separado ya casi garantizan éxito, reunidos en "Compliance" no son mas que una historia que en mi caso, no termina de cuajar, no termina de convencer, que se queda coja, y se hace floja, y que en realidad, para mi supuso una decepción por las ganas que tenía de que me fuera de esas historias que me destrozan (sí, Charly, ya sé que tengo que tener cuidado con las expectativas, pero no lo puedo evitar, es superior a mi el emocionarme con las cosas...).

"Compliance" ofrece lo que ofrece, una de las historias reales mas irreales que yo haya visto nunca, con una factura técnica que conjuga todos los elementos para salir mas que airosa, pero que, por mi parte, no termina de convencer. Supongo que el no poder empatizar con absolutamente nadie, no jugó a su favor. Y pese a lo que se ha dicho de ella, no es para nada, y siempre, bajo mi punto de vista, una crítica a la situación laboral actual en la que todos tragamos mierda por un embudo por miedo a ser despedidos. Esto se trata de evaluar la racionalidad de ciertas personas, sometidas a una situación de tensión bastante alta.
De todas formas, una película que hay que ver, aunque sea solo por satisfacer la curiosidad de ver cómo hay gente tan manipulable que cruza los límites sin mirar para los lados antes de ser arrollados.

House


















Esta es una película de culto que es una rareza bizarra por meritos propios.


Un grupo de chicas se va al campo, a pasar unas dicharacheras vacaciones en la casa de la tía de una: una misteriosa y lugubre mansión que esconde secretos y como no, fenómenos paranormales a punta de pala.

El tema está que el film mezcla efectos especiales, terror, fantasmas, comedia y... ¿Números musicales?

En la película vemos de todo: lámparas electrocutando gente, pianos que se comen gente, dedos amputados tocando las teclas de dicho instrumento musical, mutilaciones, cabezas decapitadas, habitaciones inundadas de sangre, etc...

La película es un delirio visual. Una especie de locura bizarra alucinógena sin pies ni cabeza difícil de tomar en serio (practicamente imposible) y que cuesta de creer que se pudiera rodar algo así, tan descabellado e imposible.

La película mezcla efectos especiales propios de décadas muy anteriores (curiosos matte maintings, por ejemplo) que le dan un aspecto retro (muy anterior a los 70) y cutre con efectos de edición surrealistas y arrítmicos. Muchas veces me da la impresión de que un niño pequeño que estudia cine, ante un programa de edición tipo Final cut pro, está montando una película experimental con todas las transiciones y cortinillas mas absurdas, infantiles y tontas de la que es capaz dicho programa de edición de video.

¿Se puede tomar algo así en serio?

La película es completamente atípica. Tengo la sensación de que se trata de un film de terror muy edulcolorado concebido especificamente para audiencias infantiles o juveniles, lleno de ingenuidad, música y bromas visuales genuinamente niponas.

Como botón de muestra hay una escena que una chica se encuentra una cabeza decapitada fantasma, y dicha cabeza muerde el trasero de la chica. El punto está que la cabeza no le muerde una nalga, o una pierna sino que hunde sus narices en medio del culo, dando la impresión de que está haciendo... ¡Un beso negro!¡Os lo juro!

Está película puede resultar una completo disparate para muchos, un experimento surrealista demencial e incomprensible, de naturaleza onírica, pero yo recomiendo el film porque es algo DIGNO de ver, ya que es algo único en su especie. Un autentico freak de feria del séptimo arte.

Puede (probablemente) pensarás al acabar el film que has visto una mierda sin pies ni cabeza, pero te hago una reflexión. ¿Alguna vez vistes en tu vida algo semejante? ¡Esa es la grandeza de este largometraje!



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