Google+

Entradas populares

Comparte

La increíble épica

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Bait

El cine de tiburones sigue adelante, películas como 2 Headed Shark Attack, Sand Sharks y Mega Shark Vs. Crocosaurus y bueno, algunas buenas y otras no tanto.

Cuando ves  películas de tiburones ya sesabe masomenos como va aser la cosa, una playa bonita, jóvenes locos, fiestas, un barco, y claro u buen bicho, pero "Bait" no es común y corriente y si bien tiene la típica intro con el primer ataque de escualo, su posterior argumento sorprende y cambia totalmente de tercio en lo que a situación peligrosa se refiere.

Contaros esta situación novedosa ya os estropearía la primera sorpresa y única.

Esta cinta australiana, desde ahí siempre llega buen material, tiene algo que últimamente escasea en las películas: diversión. Aunque los personajes son los mismos de siempre, las situaciones ya sabemos de antemano que pasará e incluso se espera la muerte del tiburón por una explosión, error, por primera vez no muere así, y es que parece ser que todas las pelis terminen con una explosión en la boca del pez, pero no en "Bait", aquí los tiburones, porque hay dos, mueren de formas bien distintas. La primera mola, la segunda es ridícula. Ridícula de esas que provocan vergüenza ajena que hace que mires a tu compañera de visionado tan solo con el gesto de encorvar los hombros y decir: “bueno, no todo podía ser maravilloso”.

Pero no sólo es la muerte de un tiburón la que hace encogerte los hombros ya que nos encontramos con lo que Def con Dos llamaba “Pánico a una muerte ridícula”. Y es el novio, o no novio, amigo o compañero de la protagonista (es que no me enteré muy bien que pintaba ahí el tipo, la verdad). Dejad que os la cuente porque es digna de ser mencionada y recordada y de cómo inventarse una situación para cargarse un personaje que sobra. Primero miremos dos precedentes. El primero lo encontramos en “Los Simpsons”, cuando Homer se recubre de sartenes, ollas, tapaderas y de más elementos de cocina para ir a cazar osos y la segunda en “Troll Hunter” cuando el cazador se enfunda una armadura para ir a cazar el troll de debajo el puente. En ambas ocasiones resultan, más o menos, victoriosos. Bueno, por lo menos, sobreviven.

…..

 Bien pues hay un cable eléctrico que cuelga de la pared y está a punto de tocar el agua. Tienen que bajar los plomos o todos quedarán chamuscados. Hasta aquí muy bien, correcto, creíble. Así que metámonos en la situación de los protas y pensemos… cable, electricidad, caja de plomos… y sí… buscamos un pringado. Encontrado. Lo recubrimos de hierro y latas, cogemos un tubo para que pueda respirar, lo tiramos al agua y veréis que el tiburón, un enorme tiburón blanco no podrá morderle. Brillante idea. Así que vemos al pobre pardillo dentro del agua, ataviado con un disfraz de carnaval y de golpe pasa el tiburón… ¡Y no le hace nada! Así que el chico sigue, pero el tubo de aire no alcanza, así que haciéndose el héroe se saca el tubo empieza a correr por debajo del agua, apaga el interruptor y ¡Ay amigo! Ahora con el peso de las latas y el hierro no puede subir a la superficie. Muerto. Como digo hay que verlo. Incluso da pena.

Una película entretenida, que te hará reír sin querer. Seguro que no pasará a los anales de la historia pero sí que la recomiendo para pasar un rato divertido y para volver a ver a Julian McMahon, el hermano “mefolloatododios” de Nip/Tuck. Y como no para ver a todos los pivones que salen… ¿es que en Ausralia están todas buenas o qué?
Y bueno, no hay nada más que contar a salvo de su contra, que diría que dura un poco más de lo que debería y que hay demasiados personajes y poco explotados, o mal. Les falta chispa, carisma, tanto da que mueran, que vivan o que se pongan a jugar a las cartas.

A destacar la mala actuación del protagonista principal, lamentable.

No hay comentarios :

Publicar un comentario

Archive