Google+

Entradas populares

Comparte

La increíble épica

domingo, 4 de noviembre de 2012

Al Pacino


Rose y Salvatore Pacino eran de origen muy humilde. Tenían un pequeño piso en Harlem en el que su hijo pudo dar sus primeros pasos. Pero cuando el niño apenas tenía dos años, Salvatore abandonó a Rose y ésta tuvo que pedir ayuda a sus padres. Alfredo James Pacino fue criado por su madre y un abuelo cien por cien siciliano afincado en Nueva York.

No disponían de muchas comodidades y las dificultades económicas fueron una constante en los primeros años de, como se le conoce en el mundo artístico, Al Pacino. Desde niño sus dotes como actor se hicieron evidentes. De hecho, él se entretenía en sus ratos de soledad imitando las voces de esos actores que veía en las películas, cuando lograba arañar unas monedas a su madre y acudía a las salas de cine. Un maestro escribió a su madre animándola a que el niño estudiara Arte Dramático. Y así lo hizo.

Sus primeros años fueron una mezcla de trabajo arduo y desaliento. Se apuntó en la Escuela Superior de Artes Interpretativas de Manhattan, pero pronto descubrió que el método que allí se aplicaba, el famoso Stanislavsky, coartaba sus habilidades innatas para la interpretación. Así es que siguió por el camino de los autodidactas sin un centavo en el bolsillo. Más de una vez hubo de ir a audiciones colándose en el autobús y con el estómago vacío. Tampoco tuvo ningún reparo en, mientras su sueño llegaba, trabajar como acomodador o tramoyista. El momento más delicado de su vida fue a los veintidós años cuando murieron, casi simultáneamente, su madre y su abuelo. Ambos, que tanto habían luchado por la vocación de Al Pacino, no pudieron ver cómo éste arrebataba, en 1972, uno de los papeles más jugosos de la historia del cine, Michael Corleone, a actores consagrados de la talla de Robert de Niro, Warren Beatty, Jack Nicholson o Robert Redford.
Peliculas:



The Panic in Needle Park (1971)



1





2

The Godfather (1972)







3





4

Serpico (1973)





5





6

The Godfather: Part II (1974)





7

Dog Day Afternoon (1975)





8





9

Bobby Deerfield (1977)





10





11

...And Justice for All (1979)





12





13

Cruising (1980)





14





15

Scarface (1983)





16





17

Revolution (1985)


18





19

Sea of Love (1989)





20





21

The Godfather: Part III (1990)





22





23

Frankie and Johnny (1991)





24





25

Glengarry Glen Ross (1992)





26





27

Scent of a (1992)





28





29

Carlito's Way (1993)





30





31

(1995)





32







Donnie Brasco (1997)


34





35

The Devil's Advocate (1997)





36





37

The Insider (1999)





38





39

Chinese Coffee (2000)





40





41



S1m0ne (2002)



42





43


The Recruit (2003)



44





45



The Merchant of Venice (2004)



47







47





48





49

Two for the Money (2005)





50





51

88 Minutes (2007)





52





53

You Don't Know Jack (2010)





54





55

The Son of No One (2011)





56





57

TRUTH OR DARE



REINO UNIDO, 2012

TÍTULO ORIGINAL: Truth or Dare (or Die)
DIRECTOR: Robert Heath
PRODUCTOR: Rupert Jemyn, Richard Johns
GUION: Matthew McGuchan
REPARTO: Florence Hall, Jennie Jacques, Jack Gordon
DURACIÓN: 95 minutos

VALORACIÓN: 7/10

¿VERDAD O ATREVIMIENTO?




Con los años parece que el hecho de juntar a un grupo de personas con un pasado turbio detrás e impartir justicia de la manera más sádica que nos ocurra se ha convertido en un género por si solo en lo que a cine de terror se refiere. Son muchas producciones que se caracterizan por ello, parece que a partir de Saw (la más conocida pero no la única que trata este tema) las productoras se dieron cuenta de lo rentables que eran este tipo de films.

Estas producciones normalmente no pasan de ser copias baratas y malas (en su mayoría) de la famosa saga protagonizada por Jigsaw, pero a veces nos podemos encontrar con algo que valga la pena ver o como mínimo sea algo original. La película de la que hablaré hoy es uno de esos casos, no es ninguna maravilla y tampoco el colmo de la originalidad, pero las sorpresas de su argumento y lo entretenido del juego en sí, la hacen destacar un poco sobre la media.


Todo comienza en una fiesta, conocemos a un grupo de chavales bastante estúpidos y estereotipados (a ratos a parte de una variante de los jueguecitos de Puzzle, el film también parece un homenaje a los slasher de los ochenta en lo que a vestuario y ambientación se refiere) jugando al conocido juego de ¿verdad o desafío?

Después de este momento flashback iremos a la actualidad (no recuerdo el lapso de tiempo que hay), donde los mismos jugadores de la fiesta se dirigen a la casa de campo de un ex-compañero de clase, con motivo de su cumpleaños. Cuando lleguen allí conocerán al hermano de este, que después de revelarles una trágica verdad, los retendrá allí hasta que sepa lo que paso, mientras les obliga a jugar a una interesante variación del juego verdad o desafío.


Aquí es donde teóricamente comienza lo interesante, y aunque si es verdad que la situación comienza a ponerse tensa (los protagonistas empiezan a dudar del que tienen al lado, el malo cada vez está más nervioso, etc.) al rato termina haciéndose un poco repetitiva. Ese uno de los errores que tiene la cinta, el método del juego es siempre el mismo, vamos que no esperéis originalidad a la hora de las muertes ni los desafíos porque son todos iguales.  

Otro fallo es precisamente, la falta de chicha en la primera hora de película, no por falta de sangre (hay la suficiente, no se despilfarra pero tampoco creo que falte) ni sadismo, si no por la propia falta de juegos. Las escenas en las que los personajes tienen que superar una prueba o un desafío o como queráis llamarlo, se cuentan con los dedos de una mano (y nos sobran dedos) por culpa de demasiados diálogos que por otra parte no consiguen mantener nuestro interés constante, y aunque a ratos parece que levanta, vuelve a caer en lo mismo.


No quiero decir que sea un film aburrido, aunque si es algo repetitivo nunca se me llego a hacer pesado ni lento, para ello el director se preocupo de meter un cambio en la actitud de uno de los personajes, concretamente de uno que de primeras puede parecer que no pinta mucho ni en el juego ni en la propia película.

Diciendo esto creo que digo suficiente sin desvelar nada demasiado importante, pero en mi opinión este cambio fue todo un acierto. Cuando ya parecía que la película era un bucle que no llegaba a nada, ese pequeño cambio o giro de guion consiguió levantarme el interés. También quiero decir que soy una persona muy simple, casi cualquier giro final me suele gustar, muy predecible o sin sentido tiene que ser para que diga que no vale nada. 


En este caso aunque no es de los mejores finales que he visto, si consiguió dejarme satisfecho, y para mí la metáfora final con el título de la película: verdad o muerte (depende de donde aparece bajo el titulo de Truth or die) está bien conseguida y cierra bien la historia.

Si hablamos del reparto, la cosa ya no destaca mucho. La mayoría de actuaciones son simplonas y sin mucho sentimiento, y cuando se lo ponen se nota que no se creen la situación en la que están (no sé si lo es pero por si acaso lo marco como SPOILER: que a uno de los chicos le peguen dos tiros y este tan pancho y sin quejarse, como que no cuela) y salvo dos o tres casos que consiguen lucirse en alguna secuencia, la mayoría no pasan de mediocres. FIN SPOILER


También encontramos muchos momentos de "por qué no hace eso" o "ahora podría salvarse y no lo hace", como suelen ser siempre, bastante molestos pero en este caso necesarios para que la película no terminara a los veinte minutos, y es que posibilidades de salir tienen muchas pero parece que se empeñen en jugar al dichoso juego. 

Pero si descontamos lo simplón del reparto y alguna situación poco creíble, nos encontramos con una película que como muchas en estos tiempos, bebe un poco de Sawy lo mezcla con un toque ochentero bastante acertado, además de meter una desenlace bastante interesante y con el que hace justicia al título del propio film. Al mismo nivel que otras de la misma temática como Panic Button o Nine Dead(y algo superior a otra muy parecida, The Final) entretiene y puede llegar a sorprenderte en alguna escena, y eso en los tiempos que corren para el cine de terror/suspense, es más que suficiente. 


Crítica: Frankenweenie

“Alicia en el País de las Maravillas” (2010) y “Sombras tenebrosas” (2012) constituyen dos de las obras más flojas de Tim Burton, quien regresa a sus orígenes para tomar de nuevo impulso; al cortometraje de 29 minutos “Frankenweenie” (1984), convertido en formato largometraje y animación stop motion al amparo de las nuevas tecnologías y el uso del 3D, con la finalidad de realzar su amor por los clásicos del cine de terror y fantástico. Pero también vuelve a “Vincent”, su corto de animación con esa misma técnica del stop motion.

La celebración de Halloween es una época muy propicia para ver “Frankenweenie” (2012) como lo es “Pesadilla antes de Navidad” o “La novia cadáver”. NIDO DE CUERVOS pudo disfrutar de su premier en el Festival de Cine de Sitges 2012 (doblada como todas las películas de la Sección Sitges Family).

Este viaje en el tiempo hacia los inicios de su carrera cinematográfica que supone “Frankenweenie” (2012) toma su trazo y sus formas de “Vincent”, y copia plano por plano muchas de las acciones, ampliando algunas de las ideas del cortometraje “Frankenweenie” En el film hay todo un conjunto de referencias al cine de terror y fantástico, así como el gusto a la serie B, que va de “Frankenstein” con el niño Víctor que pasa de hacer películas caseras con su perro a embarcarse en un experimento para resucitar a su mascota; vemos referencias a “La novia de Frankenstein” en la perrita de Elsa Van Helsing (nombre homenaje a “Drácula”), vecina de Víctor; a Vincent Price en la fisonomía del profesor de ciencias naturales; a “El jovencito Frankenstein” en la figura de uno de los compañeros de clase de Víctor; pasando por la fisionomía lúgubre de Boris Karloff en otro de los niños del grupo; hasta un homenaje al kaiju eiga (Godzilla) o a films como “Gremlins”. También se hace referencias a su propio cine como por ejemplo el vecindario, idéntico al de “Eduardo Manostijeras”, con las marujas cotillas acechando en cada esquina y el ambiente conservador y hostil donde lo desconocido y lo diferente es temido y odiado.

Victor Frankenstein es un joven adolescente al que le gusta hacer películas caseras con su perro Sparky, al que está muy unido. En la escuela, Victor tiene como compañeros de clase a Edgar E Gore, quien trata de ser su compañero de clase de ciencias; Elsa Van Helsing, una joven por la que se siente vagamente atraído; la chica rara, con los ojos abiertos como platos y siempre acompañada de un gato blanco; Hassor, un chico inteligente; Toshiaki, un japonés que quiere como sea ganar el concurso de ciencia en el que todos ellos participan; y Bob, el regordete del grupo. Su profesor de ciencias es el Sr. Rzykruski, la voz de la razón, del sentido común y de la verdad.

Un día, durante un partido de béisbol, Sparky es atropellado por un coche cuando intenta hacerse con la pelota. Víctor quiere mucho a su perro (“No lo quiero en mi corazón, lo quiero a mi lado”, le dice a su madre) y se da cuenta de que quizás aplicando la ciencia pueda devolverle la vida.
 
Durante más de dos años, animadores, marionetistas, diseñadores, escultores, técnicos y artistas realizaron un trabajo de artesano que avanzaba segundo por segundo. Varios equipos de animadores (33 en total) trabajaron simultáneamente en diversas escenas con los mismos personajes (se crearon 18 Víctors y 15 Sparkys). Incluso había un taller de reparación de marionetas con 150 empleados.

La dirección artística corrió a cargo de Rick Heinrichs, colaborador habitual de Burton (incluso en los cortos “Vincent” y “Frankenweenie”), quien empezó a trabajar en el proyecto en el año 2009, encargándose de construir los decorados a escala, habiendo un total de 200. Todos los decorados casan muy bien con el estilo de las marionetas. El decorado más espectacular es el cementerio de animales donde Sparky es enterrado. En las lápidas podemos ver nombres de algunos de los perros, gatos y demás mascotas fallecidas de los animadores que trabajaron en el film.

El debutante Peter Sorg (iluminador en “Los mundos de Caroline” y “La novia cadáver”) se encargó de la dirección fotográfica en donde la animación en blanco y negro da profundidad y se juega con las sombras de forma muy interesante.
 
Dicho esto, cabe apuntar que “Frankenweenie” no aporta sorpresa, esto es, la narración resulta algo mecánica y cada elemento ha sido estudiado sin frescura. A pesar de ello, parece que en la animación es donde Burton se siente más cómodo y hay que celebrar su vuelva; su vuelta a los orígenes.

LA ESCENA: La resurrección de Sparky y el discurso del profesor Rzykruski contra los padres de la escuela en la que trabaja.

LO MEJOR: La historia, la apuesta en escena y la música de Danny Elfman.

LO MENOS BUENO: Una narración algo mecánica.


Archive